sábado, 12 de marzo de 2016

Un ejemplo de vida en la sociedad de hoy

Hace un tiempo conocí a una persona maravillosa, la cual era un gran ejemplo digno de imitar. Ella era tan buena que lograba que todo su entorno fuera lindo, aún su parte más mala lograba ser buena para mí. Un día llegué y le pregunté que le hacía ser tan buena, ella muy humilde dice: “Yo no soy buena” pensaba ¿Por qué ella piensa que no es buena?, y fue en ese momento donde aprendí que si ella se hubiera considerado buena como estaba en ese momento entonces se quedaría para toda la vida con la misma actitud de soy muy buena no necesito esforzarme más. Logré aprender de ella que si nosotras no nos consideramos buenas, llegamos a ser más buenas de lo que imaginaremos. Pero para eso ella tenía un gran secreto "pasar tiempo con Dios" esta gran mujer se levanta a las 6:00am para pasar tiempo con Dios (yo no estoy ni cerca de hacer mi devocional a esa hora).El único incentivo que ella tenía para levantarse a esa hora es que sin Dios en su día no lograría ser nada de lo que era.

Ella estaba tan segura que su interior era lo más importante que fue lo que le motivo a busca a Dios en cada instante de su vida. Muchas veces nosotras nos enfocamos en cosas muy superficiales, como nuestras ropas, nuestros artículos electrónicos, nuestras amistades, o si estamos siendo lo suficientemente popular en nuestro grupo de amigas. Pero en muy pocas ocasiones nos preocupamos de nuestro verdadero ser, no lo que eres por fuera sino lo interno en tu vida. Es importante vernos bien por fuera somos mujeres queremos eso, pero no debe ser lo más importante de la vida. Una famosa escritora dijo: Nos preocupamos tanto de cómo nos vemos, de si nuestra vestimenta es bonita, si estamos teniendo el físico adecuado olvidando que un día no tendremos nada de eso.


2 Corintios 4:16 "Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día."
Todas vamos a envejecer en un momento, tendremos arrugas, nuestro físico será muy distinto. Pero hay algo que nunca va a pasar de moda, y eso es tu verdadero ser, tu ser interior, lo que eres cuando nadie te ve, eso es lo nunca pasará. Y eso fue lo que Cindy tenía, un interior muy desarrollado en Dios, pero había tres cosas que remarcaban en ella.

1.- En su interior había una buena actitud.
Vivimos en una cultura quejumbrosa y negativa, y frecuentemente somos influenciadas en nuestro comportamiento y actitud, no por el ejemplo y las palabras de Jesús, sino por lo que el mundo presenta. Es tan difícil mantenerse al margen de todo lo que el mundo nos ofrece al quejarnos, enojarnos o molestarnos cuando algo no sale como queremos nosotras y cuando logramos que estamos mal en este aspecto ni sabemos cómo debemos cambiarlo. Requerimos determinación y perseverancia para cambiar nuestras actitudes si hemos permitido que Satanás influencie nuestras vidas. Pero además de eso necesitamos una buena actitud al querer cambiar y saber la raíz para cambiar. Para eso te voy a dar 3 verdades acerca de tu actitud que Cindy me enseñó

· NOSOTROS ESCOGEMOS NUESTRAS ACTITUDES “regocijaos en el Señor siempre” Filipenses 4:4”
· EL MEDIO INFLUYE EN NUESTRAS EMOCIONES
· NUESTRAS ACTITUDES AFECTAN NUESTRAS RELACIONES


2.- En su interior había agradecimiento

Santiago 3:10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.
Entre las jóvenes de hoy en día es muy común escuchar un lenguaje grosero con malas palabras, el irrespeto y los chistes obscenos son muy frecuentes porque “la cultura juvenil” les hace sentir que tienen el derecho de expresarse entre ellas de esa manera simplemente porque son jóvenes. Me entristezco cuando observo jovencitas cristianas copiar esta manera de actuar del mundo, haciendo uso de sus palabras y su tiempo para expresar todo tipo de vanidad y necedad. La biblia nos enseña que debemos edificar con nuestras palabras a terceras personas, cuando salen palabras necias de tu boca es un claro indicativo que tú no estás siendo agradecida con lo que Dios te ha dado.
Cindy decía: Cuando el agradecimiento rebosa en tu corazón no hay lugar para conversaciones necias ¡Una gran verdad que podemos poner en práctica!

3. En su interior había adoración (Habacuc 3:17-18)
Según una famosa escritora la adoración es: Nuestra respuesta a la revelación de Dios sobre Sí mismo. En otras palabras, cuando Dios muestra Su persona, y Su Poder en todo ámbito de nuestra vida, lo que hace es prepararnos para responder asombradas, maravilladas y con gratitud.

Cindy no tenía una vida de arcoíris ella tenía problemas como todas nosotras, la única diferencia es que ella ocupaba esos problemas para adorar a Dios. Porque sabe que todo lo que Dios le da es bueno, aún cuando duela. Ella sabía que en todo momento debía adorar a Dios sin importar su situación.


Cindy es una gran mujer que llegué a conocer hace un tiempo atrás y que marco mi vida como si hubiera estado desde mi niñez, es una mujer tan especial por eso quise hacer este articulo de ella.

Te imaginas ser como Cindy y que logres marcar la vida de una persona en tan poco tiempo, solo con tu verdadero ser. Sería maravilloso que alguien hable tan bien de ti, que alguien diga solo con su presencia todo es mejor. Sin duda esa debería ser nuestra gran meta, debemos anhelar ser una Cindy, marcar vidas pero sobre todo tener un interior digno de imitar.


por Cristina Pérez

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